La moda sports se viste de customización: un estilo que ya no es solo un jersey
Taylor Swift desató la ola cuando lució una camiseta casera con un guiño a ‘Stevie Knicks’ en los partidos de los Lakers. Y la cosa no paró ahí. La moda deportiva ha evolucionado hasta convertirse en una expresión personal, un arte hecho a mano que redefine los límites del 'game day'.
Del mundial a la nba: una explosión de creatividad
Durante el Mundial, las wives and girlfriends de los jugadores apostaron por denim bordado, camisetas con mensajes ingeniosos y bustiers temáticos. Pero la fiebre no se limitó a las gradas o a la corte de un jugador. En Nueva York y en todo el país, los aficionados se vistieron con camisas artesanales, pintadas o creadas por artistas locales. La escena del Mundial y la NBA en Nueva York se convirtieron en el epicentro de esta tendencia, impulsando su visibilidad a niveles sin precedentes.
Kristin Juszczyk, esposa del jugador de los 49ers, Kyle Juszczyk, quien lanzó su propia línea ‘Off Season’ tras viralizarse sus reworks de jerseys, puffers y vestidos, lo resumió a la perfección: “La línea entre ‘outfit para el partido’ y ‘tu armario’ desaparecerá”.

Más allá del jersey: un reflejo de identidad
La clave reside en el deseo de los fans de mostrar su individualidad, de ir a un partido con una prenda que los defina, no solo como aficionados a un equipo. Laura Abla Schmitt, la modelo alemana novia del mediocampista Dani Olmo, explica: “Quería crear looks auténticos, que reflejen quién soy, en lugar de solo estar relacionados con el fútbol”. Su vestuario durante el Mundial incluía una camiseta con una foto infantil de Olmo jugando al fútbol, combinada con una falda asimétrica de la diseñadora berlínese Laura Gerte, un top con la frase ‘Mi roommate es un 10’ (el número de Olmo) y un jacket desgastado inspirado en su camiseta. Y, por supuesto, un toque de Chanel vintage.
Morena Verović, estilista de Schmitt, destaca que lo que unía a estas personalidades -incluyendo a Victoria Beckham y Gisele Bundchen- era la confianza, la singularidad y la capacidad de usar la moda como herramienta de expresión personal. “No se trataba de un estilo específico, sino de la fuerza que transmitían”.
Claudia Rodrigo, esposa del jugador Marc Cucurella, se inspiró en la personalización para destacar: “Usar ropa hecha a medida es una forma de destacar entre la multitud de jerseys similares”. Optó por jeans bedazzled con charms de balón de fútbol, shorts con su número y nombre (diseñados por Carolina De La Cruz en Madrid) y un bolso Marc Jacobs pintado de rojo con la bandera de España. Antonia Bronze, diseñadora londinense especializada en chaquetas de cuero personalizadas para WAGs, jugadores de fútbol, boxedores y pilotos de Fórmula 1, se vio abrumada por las solicitudes durante el Mundial y tuvo que rechazar varios encargos. “Hay tantos equipos, tantos deportes, tantas mujeres asistiendo a los partidos y están muy emocionadas con sus outfits”, afirma Bronze. “Vestirse ha dejado de ser un simple acto de afición para convertirse en parte de la cultura deportiva.”
La demanda de esta customización única en el mundo deportivo está destinada a seguir creciendo. La industria ha visto un aumento en colaboraciones como Willy Chavarria x Adidas y Jacquemus x Nike x France, que demuestran la creciente intersección entre moda y deporte. Esta tendencia, que comenzó con una camiseta de Taylor Swift, ha demostrado ser mucho más que una moda pasajera; es una revolución en la forma en que los fans se identifican con sus equipos y con su propio estilo. El futuro del 'sport style' ya no se define por un jersey, sino por la expresión individual.
