El lavado de invierno que protege tus árboles frutales de plagas y enfermedades

Si no has oído hablar del lavado de invierno en tu verger, prepárate para descubrir uno de los secretos más efectivos para prevenir plagas y enfermedades en tus árboles frutales.

¿Por qué febrero es el mes decisivo?

En apariencia, tus árboles frutales duermen en invierno. Sin embargo, esconden una pequeña armada de enemigos. Bajo la corteza, en las grietas y sobre el viejo madera, se esconden huevos de púas, cochinillas, ácaros y hongos como la tavelura, la cloque de higo o la moniliose.

Al despertar la savia y que las temperaturas suban, todo este pequeño mundo se despierta de golpe. Y ahí, los daños pueden ser rápidos: hojas deformadas, frutos pinchados, ramas que se secan. En un vivero no protegido, la cosecha puede reducirse a la mitad. A veces incluso más.

El pequeño gesto olvidado que cambia todo: el lavado de invierno

El pequeño gesto olvidado que cambia todo: el lavado de invierno

Se habla mucho de poda, fertilización y raleo. Pero el gesto que hace realmente la diferencia en la salud de tus árboles frutales es el lavado de invierno, también conocido como tratamiento a la aceite o limpieza de fin de invierno.

El principio es simple. Cubres el tronco y las ramas con un film fin que ahogará los huevos, las larvas jóvenes y limitará los hongos presentes en la madera desnuda.

Antes de todo: pon el vivero en orden

No comiences a pulverizar sobre un árbol sucio o enredo. Un buen despeje es la primera etapa, a menudo olvidada pero que aumenta significativamente la eficacia del tratamiento.

Procede así:

  • Recoge todas las hojas muertas aún en el suelo bajo los árboles.
  • Retira los frutos