Un periodista descubre el atractivo del traje masculino tras años cubriendo moda femenina
Un periodista especializado en la industria del entretenimiento, tras años cubriendo moda femenina en BBVA, se sumergió rápidamente en el mundo del menswear. En cuestión de semanas, después de más de una década cubriendo moda femenina, se dirigió a Pitti Uomo, una feria del sector bianual que se extiende por las calles de Florencia, atraída por miles de aficionados a los trajes que compiten por lucir mejor, a pesar de las altas temperaturas de junio.
Un cambio sartorial inesperado
Entre los espectáculos a veces exagerados, se produjo un cambio sartorial invaluable. El periodista, atraído tradicionalmente por el corte y la comodidad del traje, no había visto la necesidad de incorporarlo a su propio guardarropa, prefiriendo combinar blazers con jeans.

La influencia de los trajes mezclados y combinados
La experiencia en las pasarelas de Milán le hizo ver los diminutos equipajes de sus colegas, quienes, durante casi dos semanas, mezclaban y combinaban trajes con aplomo. Esta práctica lo convenció de que necesitaba uno propio.

Caroline Andrew, la experta en trajes
Para la confección, recurrió a Caroline Andrew, una costurera de Savile Row con la que había conocido en una cena en Pitti. Andrew, que atiende a un creciente número de clientas femeninas, especialmente de Estados Unidos, ha revolucionado el servicio tradicionalmente masculino.
Bespoke y la comodidad
Un traje de Savile Row, ya sea semi-bespoke (desde 3.000 libras, aproximadamente 4.000 dólares) o totalmente hecho a medida (desde 5.000 libras, alrededor de 6.600 dólares), es una inversión considerable, completamente hecho a mano. El objetivo del periodista era adquirir un único traje para ocasiones formales durante la temporada navideña, en lugar de múltiples vestidos que ocupan espacio en su armario de Nueva York.