Odyssey en el gimnasio: matt damon, un cuerpo para el épico

Odysseus, el rey náufrago, no solo ganó su regreso a casa, sino que también se forjó un físico digno de las esculturas griegas. Matt Damon, en su adaptación de Christopher Nolan, ha logrado algo similar: un cuerpo de guerrero curtido por la batalla, un resultado tangible de un entrenamiento implacable.

La estrategia de nolan: un cuerpo para el personaje

El director Nolan no buscó un superhéroe, sino un tactico. Damon, con la ayuda del DPT Gabe Stump, concentró el esfuerzo en construir una imagen corporal creíble, acorde a la historia. El objetivo: un cuerpo definido, con musculatura visible pero sin exageraciones, que reflejara la experiencia y el sufrimiento del protagonista.

100 Días de lucha: el plan de stump

100 Días de lucha: el plan de stump

Durante cinco meses, Stump y Damon trabajaron para reducir 10 kilos de grasa manteniendo la masa muscular. La rutina se basaba en un split superior-inferior, con un enfoque en la fuerza y la resistencia, utilizando un gimnasio modesto en el sótano del actor: sólo dumbbells, una polea y una barra. Se programaron entre 8 y 10 series por grupo muscular a la semana, priorizando el pecho, que resultó ser un desafío particular para el actor.

Más que hipertrofia: la técnica es la clave

Más que hipertrofia: la técnica es la clave

El entrenamiento se centró en movimientos funcionales, como bíceps curls, press de hombros, presses pecho en diferentes ángulos y sentadillas y peso muerto. Se buscó una carga progresiva, es decir, incrementar el peso gradualmente a medida que el músculo se adaptaba. Pero Stump enfatizó la importancia de la recuperación: ‘No se trata de sudar a mares’, comenta, ‘sino de permitir que el cuerpo se reconstruya’.

Un cambio mental: la importancia del descanso

Damon se sorprendió al descubrir que no necesitaba transpirar a mares ni estar exhausto para obtener resultados. La sesión de 45 a 60 minutos de entrenamiento era intensa, pero la clave estaba en la consistencia y en la capacidad de forzar el músculo hasta el fallo. Y, por supuesto, en la ayuda de un buen nutricionista, algo que Damon no pudo lograr por sí solo. La dieta, según Stump, fue un factor determinante en el éxito del proyecto.

El resultado: un cuerpo para la historia

El resultado final fue un físico esbelto y trabajado, con una definición notable en los músculos y una fuerza visible en los brazos y hombros. Damon terminó el rodaje con 165 kilos, un logro impresionante considerando su punto de partida de 180. Un 'Bodyssey', como lo definió el propio actor, una odisea para obtener un cuerpo digno de la leyenda.