Celine Dion casi muere en el escenario: una tiara de 2000 cristales la dejó ciega

El glamour de las celebridades se ha visto empañado por un incidente poco glamuroso: la cantante Celine Dion sufrió una grave lesión durante su boda con René Angélil en 1994, un episodio que casi le cuesta la vida.

Un accesorio desastroso: la tiara que la dejó postrada

La soprano canadiense, conocida por su extravagancia y su amor por las joyas, optó por una tiara ornamentada de 2.000 cristales Swarovski para su ceremonia televisada. Sin embargo, la joya, que se había cosido a su cabello, causó un problema inesperado. Dion, que había ensayado el diseño sobre una superficie de madera, experimentó una ‘cara hecha trizas’ al pisar el felpudo de la aisle de la Basílica de Notre-Dame en Montreal.

“Sentí que iba a tener una cirugía de emergencia”, declaró Dion en su serie de videos ‘Life in Looks’ de Vogue. “Pensé: ‘¿Voy a llegar a mi futuro esposo?’” La cantante se despertó al día siguiente con una enorme protuberancia en el centro de su frente, lo que provocó visión doble y la obligó a pasar tres semanas en el hospital, recibiendo un tratamiento antibiótico intensivo.

Más allá de los diamantes: joyas con consecuencias

Más allá de los diamantes: joyas con consecuencias

La historia de Dion es solo un ejemplo de cómo las celebridades han optado por joyas sorprendentes para sus bodas. Victoria Beckham, por ejemplo, ha acumulado 16 anillos de compromiso desde su matrimonio con David, incluyendo uno de diamantes rosa de más de un millón de dólares. Grace Kelly, en su boda con el Príncipe Rainier III, lució una tiara Cartier de rubíes y diamantes que, según fuentes, fue un regalo de la Sociedad de los Bains de Mer, una empresa turística monegasca.

Desde elaborados collares hasta anillos de valor incalculable, las celebridades han demostrado que la joyería en las bodas puede ser tanto deslumbrante como peligrosa. La experiencia de Dion sirve como un recordatorio de que, a veces, la belleza puede tener un precio inesperado.