Chloe King, Directora de Moda de Neiman Marcus, Desvela su Caótico y Expresivo Armario en Brooklyn
Olvídese de la imagen estereotipada de la neoyorquina vestida de negro. Chloe King, directora de moda de Neiman Marcus, desafía esa norma con un armario maximalista, rebosante de color, estampados, bordados y detalles inesperados. En una nueva entrega de 'Closet Case', King nos abre las puertas de su hogar en Brooklyn para mostrarnos cómo organiza su ecléctica colección y la transforma en looks únicos y cohesionados.
El Desafío del Espacio en Nueva York
King confiesa que el espacio es su mayor desafío. “Como neoyorquina y trabajando para una tienda de lujo, es fácil dejarse tentar por las últimas tendencias”, explica. Su apartamento cuenta con dos armarios pequeños, a los que ha añadido dos roperos para ampliar el almacenamiento. “En apartamentos anteriores, he recurrido a perchas móviles, pero realmente quería que este espacio fuera funcional y que todo estuviera oculto a la vista”. La organización es la clave: una zona para camisas y chaquetas, otra para abrigos y vestidos largos, y las zapas se rotan según la temporada.

De Simone Rocha a Prada: Una Búsqueda Constante
La forma de comprar de King es tan particular como su estilo. Mantiene una lista mental de prendas que busca, como un vestido Simone Rocha con lazos o unos botines Herbert Levine de satén rubí. Incluso cuando no está activamente comprando, explora sitios vintage en busca de inspiración. “Tengo un sentido muy claro de lo que me gusta, así que cuando tengo ganas de comprar, mis términos de búsqueda son específicos”, revela. Su debilidad por las zapatillas vintage de Prada, que busca en temporadas icónicas, es un ejemplo de su meticulosidad. También se permite incursiones en el mundo retro, buscando jerseys de ciclismo franceses o vestidos de casa de los años 60.

Un Armario Personalizado: Dries Van Noten y el Arte de la Decadencia
Entre sus prendas favoritas, destaca un vestido bordado de Dries Van Noten de la colección primavera 2017, que funciona tanto para una fiesta como para un look casual con sandalias. King también apoya a diseñadores emergentes como Zankov, Diotima, Christopher John Rogers y Theophilio. Pero su posesión más preciada es un bolso Fendi, regalo de una amiga de una tienda vintage en Tokio. “Me conmueve su generosidad y lo bien que entiende mi estilo”, confiesa. Además, ha transformado una parte de su cocina en un espacio para sombreros, una decisión que sorprende a sus invitados.
Rayas, Camuflaje y la Rebelión Contra el Uniforme
King no es una defensora del “uniforme dressing”. Prefiere recurrir a prendas que llevan tiempo colgadas en su armario. Su estrategia consiste en empezar con algo llamativo, como unas botas Proenza Schouler de organza, y añadir elementos básicos como un gorro Prada con lentejuelas o una chaqueta de camuflaje desgastada. Las rayas son una constante en su vestuario, jugando con la aplicación y la escala para crear un efecto neutro. Y, aunque ama la moda, admite que los vaqueros no son su prenda favorita.
“Un armario desbordado me estresa, así que intento aplicar la regla de 'uno entra, uno sale'
