La industria de la moda se estanca: la inclusión de tallas retrocede tras tres años de avances
La promesa de una mayor representación de tallas en la industria de la moda, impulsada por informes como el de Vogue Business, se desvanece. Tras tres años de esfuerzos, el panorama revela un retroceso alarmante y una persistente desconexión entre la imagen en pasarela y la disponibilidad real de tallas en las tiendas. ¿Qué sucedió?

La ilusión de progreso se desvanece
Cuando Vogue Business lanzó su informe sobre inclusión de tallas hace tres años, la intención era simple: obligar a las marcas a reconsiderar su enfoque en la creación de ropa exclusivamente para cuerpos delgados. Se esperaba que el reconocimiento público de aquellas que, aunque mínimamente, incorporaban modelos de tallas grandes incentivara una mayor inclusión. Se esperaba que analizar datos, entrevistar a figuras clave y construir gráficos reveladores generara un cambio gradual.
Sin embargo, la realidad actual es sombría. El informe de este año revela que la proporción de modelos de tallas estándar (US 0-4) en las pasarelas ha alcanzado su punto máximo en los últimos tres años, llegando al 97.6%. En contraste, la representación de tallas medianas (US 6-12) ha caído del 3.8% al 2.1%, y la de tallas grandes (US 14+) se ha reducido a la mitad, pasando del 0.6% al 0.3%. Las únicas excepciones fueron dos temporadas primaverales, SS24 y SS25, que ahora parecen meras desviaciones de una tendencia general.
Esta situación no solo afecta a las pasarelas. Una encuesta reciente a casi 700 consumidores reveló que casi la mitad siente presión por perder peso, y la principal fuente de esta presión es la dificultad para encontrar ropa que les quede bien (63%), superando al impacto de las imágenes en las pasarelas (36%). Esto se refleja en la disparidad entre la oferta en línea y en las tiendas físicas.
Abisola Omole, conocida como ‘Abi Marvel’, ha documentado esta realidad a través de su serie
