La moda en 'the devil wears prada': una reveladora pasarela del y2k
En 'El diablo viste Prada', la Moda no es solo un complemento visual sino un vehículo narrativo que revela la personalidad y status de los personajes. Cuando Andy Sachs, la protagonista, llega a la revista de Moda 'Runway', su actitud ante la indumentaria refleja su creciente desprecio por cualquier cosa que considera 'frívola'. No obstante, pronto se da cuenta de que para prosperar en ese entorno es necesario adaptarse y, lo que es más, cuidar su aspecto.

La paradoja de la haute couture y la street style
Los empleados de 'Runway' mezclan prendas de alta y baja costura, obsesionándose con marcas emergentes como Katayone Adeli, Habitual y Seven, así como con líneas secundarias como D&G y Marc by Marc Jacobs, muy en boga en la época en que se desarrolla la trama. Esto refleja la tendencia del Y2K de fusionar la Moda de alta sociedad con la coolness de la street style.
La silueta femenina se volvió más escultural gracias a tops y pantalones ajustados, mientras que las piernas se prolongaban con tacones de stilettos. La ropa interior se hizo invisible y el cuerpo se convirtió en un elemento esencial de la Moda, lo que a Andy le resulta abrumador.
En este sentido, '[The Devil Wears Prada]' puede leerse como una novela sobre la representación social, donde la ropa se vuelve un lenguaje para comunicar status, personalidad y aspiraciones. La Moda, en última instancia, no es solo un asunto estético sino una herramienta para construir identidades y relaciones sociales.
