Naomi scott: de la pantalla grande a la música, una 'girl in process' que redefine su camino artístico
La actriz Naomi Scott, conocida por su papel como Putri Jasmine en ‘Aladdin’, se sumerge ahora en un nuevo proyecto musical que revela una faceta inesperada de su carrera: la composición y la interpretación.
De las luces de hollywood a las guitarras y los pianos
Scott, que comenzó su carrera en la gran pantalla con papeles como Princesa Jasmine y una actuación destacada en ‘Smile 2’, siempre ha sentido una profunda conexión con la música. Desde joven, cantaba en el coro de su iglesia en los suburbios de East London, y pasaba las noches explorando las listas de reproducción de su padre, descubriendo a artistas como Janet Jackson y Kate Bush.
Su talento musical fue reconocido a una edad temprana, cuando Kéllé Bryan, de Eternal, la descubrió a los 14 años. Scott pasó sus adolescencias escribiendo canciones en casa, incluso colaborando con la prestigiosa banda pop británica Xenomania. Sin embargo, la industria del entretenimiento la llevó por un camino diferente, hacia el mundo de la actuación, un giro que la llevó a la fama con el éxito de ‘Aladdin’.
Pero, como ella misma admite, llegó un momento de ‘crisis de identidad a los 25 años’, lo que la impulsó a aislarse en Londres para reconectar con su pasión por la música. “Sentí que era una chica en proceso, y eso se convirtió en mi lema para este proyecto,” explica Scott desde Los Ángeles, donde está comenzando su primera gira en solitario. “Quiero que la gente vea el proceso, la evolución.”
El resultado es ‘F.I.G.’, su primer álbum completo, una mezcla audaz de R&B, pop alternativo, soul y funk con toques de los 80. La producción, liderada por Dev Hynes (ex colaborador de Solange), refleja la personalidad única de Scott, quien se describe a sí misma como una ‘chica en proceso’ – una artista en constante experimentación.

Más allá de las tendencias: un sonido propio y un enfoque diy
‘F.I.G.’ no fue un éxito instantáneo, pero ha ganado popularidad a través del boca a boca, impulsado por la dedicación de sus fans en las redes sociales. Scott, firmemente arraigada en el mundo independiente, no invirtió en una campaña de marketing masiva, confiando en que la música hablaría por sí misma. “Es un sentimiento increíble ver que otras personas se conectan con mi trabajo de la misma manera que yo,” comenta. “Es mucho más poderoso que cualquier número.”
La estética del álbum también refleja este enfoque ‘hazlo tú mismo’. Los videos musicales, dirigidos por Katharina Korbjuhn, capturan la autenticidad y la imperfección de la vida cotidiana, evitando los presupuestos excesivos. Desde el soccer field de “Cherry” hasta la calle de East London en “Gracie”, los videos reflejan la personalidad excéntrica y británica de Scott, con toques de Vivienne Westwood y una energía contagiosa.
Con ‘F.I.G.’, Naomi Scott no solo está lanzando un álbum, sino también una declaración de intenciones: un testimonio de su viaje personal y artístico. Y, como ella misma afirma, “sigue siendo esa chica, sigue intentando cosas nuevas. Sigo descubriendo quién soy.”
