Estée lauder, una estrategia audaz: crecimiento del 2% impulsado por fragancias y china

El gigante del lujo, Estée Lauder Companies (ELC), ha anunciado un crecimiento orgánico del 2% en sus ventas en el tercer trimestre fiscal de 2026, una cifra que, lejos de ser un simple avance, representa una revitalización estratégica tras un período de incertidumbre.

Fragancias lideran la recuperación, pero el panorama macroeconómico sigue siendo un desafío

Fragancias lideran la recuperación, pero el panorama macroeconómico sigue siendo un desafío

Según el CEO, Stéphane de La Faverie, el desempeño se atribuye a ‘Beauty Reimagined’, el ambicioso plan de transformación corporativa. Pero la verdad es que la clave reside en el espectacular repunte del 10% en las ventas de fragancias, un dato que desvela una apuesta decidida por ese segmento, liderado por marcas de culto como Le Labo, Kilian Paris y Balmain Beauty.

Si bien la categoría de skincare, haircare y maquillaje se mantuvo estancada, la fortaleza en el mercado chino – con un crecimiento intertrimestral del 6% impulsado por los subsidios gubernamentales locales – ha sido determinante. ELC no solo ha superado a la competencia en este mercado, sino que ha logrado expandir su cuota de mercado, un logro notable considerando la volatilidad geopolítica y económica que caracteriza al entorno actual.

La compañía, que ya ha ajustado al alza su previsión anual, se enfrenta ahora a un ejercicio crucial. El objetivo es restaurar el crecimiento orgánico de las ventas, expandiendo los márgenes de beneficio – algo que no se lograba desde 2023 – y, sobre todo, reafirmar su posición en un mercado global cada vez más competitivo. De La Faverie lo describe como “un año pivotal”, y no es una exageración. La estrategia ‘Beauty Reimagined’ parece estar empezando a dar sus frutos, pero el camino hacia la recuperación total aún es largo y tortuoso.

El futuro, según las estimaciones de la compañía, apunta a un crecimiento orgánico de las ventas de alrededor del 13% y a un rendimiento operativo ajustado que se acerca a los 13%, aunque con la cautela debida ante la incertidumbre geopolítica y las presiones macroeconómicas. La decisión sobre la posible fusión con Puig, por su parte, sigue sin resolverse, con la empresa española reiterando que “no hay garantías” en caso de alcanzar un acuerdo. Una situación que, por el momento, se mantiene en suspenso, dejando abierta la incógnita sobre el futuro de una de las mayores empresas de belleza del mundo.