La brecha persiste: ¿por qué las pasarelas muestran diversidad pero las tiendas no?

Balenciaga y Givenchy han integrado modelos de talla grande en sus recientes desfiles, un cambio que genera debate. Este movimiento, si bien representa un avance, no refleja la realidad de las compras de las consumidoras.

La representación en el runway no se traduce en ventas en las tiendas

La representación en el runway no se traduce en ventas en las tiendas

Durante años, la industria de la moda ha operado bajo una visión estrecha de la belleza. Las pasarelas, un espacio que debería reflejar la diversidad de la sociedad, a menudo muestran una imagen muy diferente a la que las consumidoras ven en los probadores. Esta desconexión genera frustración y cuestiona la autenticidad de la inclusión.

Un estudio reciente de Vogue Business revela que, a pesar de la creciente presencia de modelos de talla grande en las pasarelas, la mayoría de las prendas disponibles en las tiendas siguen siendo de tallas estándar (US 0-4). Esto se traduce en una experiencia de compra decepcionante para muchas mujeres, quienes a menudo se encuentran con que los estilos que ven en las presentaciones no están disponibles en sus tallas.

La situación es particularmente evidente en el mercado de lujo, donde las opciones para tallas grandes son limitadas. Según Mytheresa, 27% de las consumidoras de talla grande no encuentran su talla en las marcas de lujo. Esta falta de disponibilidad crea una barrera para la inclusión y perpetúa la exclusión.

Vogue Business analizó los desfiles de Fall/Winter 2026, descubriendo que solo un pequeño porcentaje de las presentaciones (0,3%) incluyeron modelos de talla grande. Este número, aunque ligeramente superior a temporadas anteriores, sigue siendo irrisorio en comparación con la realidad de las compras. London Fashion Week destacó como la más inclusiva, pero aún lejos de cumplir con las expectativas.

Esto genera un problema de confianza. Las consumidoras se sienten engañadas cuando ven representación en las pasarelas, pero no pueden encontrar ropa que les quede bien en las tiendas. La experiencia de Remi Bader, influencer que promueve la positividad corporal, ejemplifica esta frustración.