Iowa: la semilla tóxica de las culturas y la política

Un estudio reciente de Politico, con la honestidad que se espera de una investigación de este calibre, revela una verdad escalofriante: los campos de Iowa se han convertido en un laboratorio químico, transformando ríos y arroyos en un peligro para la salud pública.

Una crisis silenciosa, consecuencias devastadoras

Una crisis silenciosa, consecuencias devastadoras

Las cifras son alarmantes. Iowa se enfrenta a una tasa de cáncer significativamente superior a la nacional, llegando a ser la segunda más alta del país. Y la conexión con la agricultura intensiva es cada vez más evidente. El exceso de nitratos, provenientes de pesticidas y fertilizantes, se ha vinculado a enfermedades renales, cerebrales e incluso cáncer de ovario.

Pero la historia no termina ahí. La presencia de glyphosate, el ingrediente activo de Roundup – un herbicida omnipresente – también contribuye a esta problemática. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer ya lo catalogó como